Frágil

Siempre me consideré una persona frágil, cuando realmente no lo era. Eso me ayudó a ir por la vida comprendiendo a que no se debe hacer daño a la gente. Era una sensación como de andar siempre de puntillas por un suelo de cristal, a punto de quebrajarse, para no romperlo. Y es que casualmente me he encontrado en mi vida con mucha gente aparentemente frágil y susceptible… Y eso al fin y al cabo NO me ha ayudado.
Siempre con cautela, midiendo lo que decía, sintiendo lo que contaba y preguntando cuando padecías. Nunca he faltado a ninguna cita, ni mentido ni utilizado…
Porque me parecías tan poca cosa como una partícula de polvo… y parecía que con cualquier soplido te ibas a desvanecer…
Y siempre así y siempre así….
Llegó el día en el que me dije a mi mismo que yo no era tan frágil como parecía, y que en realidad con todo lo que soporto me considero una persona fuerte… tan fuerte tan fuerte tan fuerte… que a quien le di comer me mordió la mano… y me rompí como una fina copa de cristal, que ha aguantado bajo la lluvia muchísimo tiempo y que al final acumuló tanta agua que estalló.
Lección aprendida.


