martes, 24 de agosto de 2010

Con mis manos

Le vieron con unas gafas de sol más grande que su propia cara, parecía que no quería que lo reconociera nadie.

Caminaba despacio, pero decidido... él sabía donde iba, controlaba la situación.
Tenía un aspecto increíble, como si de una ocasión especial se tratase... y tal vez fuera acertado pensarlo, porque para él sería uno de los mejores momentos de su vida.

Por su sangre corría venganza, en sus ojos se reflejaba la ira y en su corazón deseaba abrazarle.
Pero él nunca le hizo caso a su corazón y si a su mente... y esa noche iba a matar.

Y allí le vio, con una sonrisa agradable, pero con una mente perversa... no es de fiar.

El hombre con gafas, se deshizo de ellas y se acercó a la persona de sonrisa agradable, la cual al verle sin gafas, se sintió insegura, como si no le gustase que el destino hubiese puesto a esa persona allí. Pero lo que no sabía, es que el destino no tenía nada que ver... que todo estaba premeditado.

Sus miradas se cruzaron, la sentencia estaba escrita... ya todos se habían dado cuenta.

El hombre ya sin gafas, no paró hasta borrar aquella sonrisa agradable por completo, de esa persona, que no sabía que daño había hecho para merecer tal ataque. Con su cuello bordeado por unas manos duras y decididas y casi sin respiración, la persona de sonrisa agradable veía su sangre correr, por aquel despiadado, que volvía a poner sus gafas, con sus manos delatadoras, sobre su nariz y orejas, y se fue.

Nadie presenció aquel acto y el hombre se marchaba dejando tras de si la venganza mas terrible. Como si nada, entro en un baño público, se lavó las manos para borrar la sangre, pero no consiguió eliminar aquel latido que le hacía dudar por un instante de lo que había hecho.

Lo que no sabe es que yo lo vi todo...

Pero lo entiendo, en el amor todo vale.

sábado, 21 de agosto de 2010

Parar el tiempo


No sabía que aquel momento sería uno de los mejores que viviría...
Si no, hubiese hecho lo posible para parar el tiempo y devolverte todo lo que me diste.
Me arrepiento, porque se que estuvo en mi mano
Me arrepiento...

viernes, 13 de agosto de 2010

Y si....

¿Y si todo fuese perfecto?

Cuando era más pequeño siempre imaginaba un futuro perfecto, en concreto siempre soñaba con los amigos perfectos viviendo situaciones de película. Pero a la hora de la verdad, a medida que vas coleccionando primaveras vas restando ilusión, porque nada es tan perfecto como esperabas.

Poco a poco vas conociendo a gente que van ocupando huecos de tu vida y casi sin darte cuenta algunos ya están en las primeras filas, aunque tal vez no eran a los que tu pensabas concederles ese lugar... Pero llega un momento que te paras reflexionas y sentencias... ¿y que más da?

Después de lo conocido, no quiero tener aquella vida tan perfecta, plástica y prefabricada que soñaba. Me gusta lo que he elegido, lo que ha sucedido, es mi vida, mis vivencias imperfectas, pero que me han enseñado a querer lo que tengo y a querer conservar.

Cada paso que hemos dado juntos ha sido nuestro y ya no se pueden volver a repetir, porque las cosas tan imperfectamente perfectas son mucho más divertidas por su singularidad que un cliché repetido, que le damos vida para cumplir un sueño, que al fin y al cabo es peor que nuestra propia vida, más que nada porque ya no sería nuestra.

Entonces me vuelvo a preguntar...
¿Y si todo fuese perfecto?
Y ahora puedo responder: No, gracias.