Ayer sentí que te necesitaba...
Era una sensación extraña que solo podía apagar si sabía de ti, si hablaba contigo...
No podemos manejar ciertos sentimientos que sin llamarlos acuden de forma misteriosa a nosotros y nos recuerdan a quien queremos y a quien necesitamos. Tenemos que llegar a ese punto en el que tengamos la cabeza apunto para darnos cuenta de que verdaderamente esa persona te hace falta, y yo me di cuenta. Porque por mucho que pase, sabemos lo que hay y por muchas cosas que pasen los sentimientos no pueden desaparecer tan rápido.
Ayer sentí que no te necesitaba...
Te quise a mi lado durante mucho tiempo y aunque aun es pronto, digo que ya me da igual si te tengo o no, no lucho por ello.
Estoy muy cansado y ya los hechos van restando, nunca sumando...
Entonces esto concluye con una sonrisa o con una disputa y yo realmente no se decirte lo que prefiero... solo se que ya no me apetece verte.