Si no vivimos ahora, ¿para cuando lo dejamos?
Todas las emociones que vuelcan nuestro corazón son importantes, son rejuvenecedoras y son además instantáneas que nos ayudarán a que las sonrisas invadan nuestra cara.
Ojalá vivir intensamente y luego descansar para pensar en lo ocurrido...
Ojalá reir hasta llorar y llorar hasta reir...
Cuando todo se concentra en el latir de tu corazón y en su propia frecuencia.... todo esto pasa sin pensarlo ni premeditarlo.
2 comentarios:
Lo que mas me gusta de esta entrada es precisamente la intensidad con que está escrita...
La vida es un latido, un latido es vivir!!
=)
Cuanta razón Pedro!
A vivir se ha dicho!
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