No hables más de la cuenta, no decores tus frases con florituras ni engañes más de lo debido. No me conoces pero mírame como si lo hicieras, quiero sentir tu respiración como si fuese la mía, como si resollásemos juntos desde hace muchísimo tiempo.
Pero mañana, nuestro tiempo se acabará. Cuando nuestras miradas se crucen finge que no me conoces, no la sostengas más de tres segundos. Que mi olor no te recuerde a nada, que tu mente no te lleve a los momentos que hemos vivido. Porque yo no recordaré nada. Mi corazón no se agitará más de la cuenta y mi respiración seguirá estable.
Hoy, haz como si me conocieras.
Mañana, trátame como a un extraño.
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