martes, 8 de marzo de 2011

Cuando algo acaba...



El final de algo no es absolutamente malo o bueno, dependen de la situación y el valor que tu le des.

Puede parecer malo el final de una etapa feliz, algo que nos hiciese sentir vivos y que está llegado a su fin. Siempre se crea como un halo de nostalgia al rededor que hace que todo te haga estar triste, hasta el más mínimo detalle. Sobre todo, cuando era una situación que parecía infinita, embebida a tu vida y es inconcebible vivir sin eso.

Al acabar hay un periodo de tránsito, de angustia, de recuerdos, de tristeza, fuera de lugar...

Nos podríamos ahorrar todo ese proceso, ya que al final de él siempre espera algo bueno, no se sabe muy bien el qué... pero seguro que es mucho mejor de lo que estabas viviendo y si no lo es, encárgate de que lo sea y finalmente no lo cambiarás por nada.

1 comentario:

Adrián Yánez dijo...

Hace tiempo que escribí también sobre los finales. Hablaba de las "Cosas sin terminar" y estoy contigo en eso de que las cosas pueden acabar bien o mal,pero lo importante es que acaben en algún momento ;-)
http://arquitecturademiinterior.blogspot.com/2011/01/cosas-sin-terminar.html